A propósito del diseño web

Hay una película titulada “a propósito de Henry”, dirigida por Mike Nichols y protagonizada por Harrison Ford, que trata sobre un abogado de empresa sin escrúpulos que recibe un disparo en la cabeza cuando compra tabaco en una tienda, después no recuerda nada de su vida anterior, aparentemente de éxito y felicidad.

Tiene que aprenderlo todo de nuevo y a medida que va viendo como era su vida anterior se da cuenta de que antes era una persona insoportable en casa y en el trabajo, en la convalecencia su esposa lo quiere, lo cuida y le ayuda a rehacer su vida, él tiene que elegir entre volver a su vida anterior de aparente éxito o seguir un camino de honestidad y respeto hacia los demás.

Según esta película parece que no se puede tener éxito y ser honesto, algo que en esta sociedad está muy arraigado, que no se puede hacer bien un trabajo y cobrar el precio adecuado por ello, que el hombre de éxito es deshonesto, su dinero lo ha conseguido explotando a los demás, y eso que la peli es americana, un país donde la gente vive para el trabajo y donde el éxito es la meta de cada vida.

Todo lo dicho hasta ahora es solo una introducción para llegar al tema sobre el que realmente quiero escribir, la ética en la realización del trabajo, en lo bien o mal que se puede hacer y en el precio que se cobra por ello.

En este sentido voy a hablar de lo que conozco, de lo que es mi forma de vida en la actualidad, el diseño web y las aplicaciones web y para móvil.

A la hora de hacer una página o aplicación web o aplicación móvil hay muchas formas de llevarlo a cabo, como en casi todos los trabajos, podríamos decir que del blanco al negro hay un montón de grises, muchas formas de hacer las cosas entra hacerlas bien y mal.

Voy a poner el ejemplo más sencillo para explicar la situación, el diseño de una página web corporativa, donde el proceso es el siguiente, captas al cliente o el cliente te capta a ti y la cuestión es que casi el total de las veces el trabajo se realiza para alguien a quien no conoces.

El cliente te da las pautas sobre sus necesidades, que por otro lado son casi las mismas que las de otros clientes, con lo cual ya sabes casi de antemano, salvo alguna pequeña parte, lo que hay que hacer.

Y es ahí donde vienen las distintas posibilidades, partiendo de que hacemos la página en WordPress y por tanto podríamos hacer la página igual que el resto, puesto que casi todas las páginas se hacen con esa herramienta, expliquemos en qué podría basarse la diferencia.