Actualmente la pequeña y mediana empresa se está viendo desbordada por las grandes superficies y las multinacionales de la venta online, le resulta enormemente difícil promocionar sus productos y darse a conocer incluso a consumidores que pasan cerca de su establecimiento o su localización.

Como ya se ha comentado anteriormente, las ventajas de la venta por internet son grandes y a pesar de ello son pocas las empresas que se aventuran a dar ese paso, por lo cual surge la pregunta de cuál es el motivo por el que esto sucede.

Después de muchos años de experiencia dando soporte digital a las pymes, analizando muchas empresas y consultando a sus gerentes, llegamos a unas conclusiones que nos permiten identificar los motivos de porque la pyme no llega a dar el salto definitivo:

1.- EL primer motivo suele ser económico, si realmente queremos una web de venta online de calidad alta, lógicamente el precio va a ser elevado, además nos encontramos con la duda acerca de su rentabilidad, es decir, no tenemos claro en cuanto tiempo va a generar ingresos y por tanto cuando habrá un retorno de la inversión.

2.- El segundo motivo, que en realidad es también económico, viene dado por la duda sobre la necesidad de contratar personal, ocuparse del trabajo de la web requiere esfuerzo y por tanto tiempo, es un trabajo en sí mismo y para hacerlo bien y de forma profesional debería haber alguien que se dedique a hacerlo de forma completa, quizás una nueva persona contratada para este fin con el consiguiente gasto.

3.- Dicho lo anterior llegamos al siguiente motivo, el tiempo, si el empresario no quiere o puede contratar a nadie más para la gestión y promoción de la página, debería ser el mismo el que realice las tareas de gestión de la plataforma de venta online.

Para el pequeño empresario, que siempre tiene múltiples tareas de distintos ámbitos a las que entregar su esfuerzo, el tener que dedicarle tiempo a una más, resulta determinante a la hora de tomar la decisión de emprender la digitalización comercial de la compañía.

4.- Falta de confianza en la empresa contratada para hacer la web, porque hay casos en los que el empresario ya ha sufrido un intento fallido y por tanto es reacio a volver a intentarlo, ya lo dice el refrán, “gato escaldado, del agua fría huye”.

5.- Gestionar una web de venta online no es sencillo y aquí surge el siguiente motivo, el desconocimiento técnico sobre el manejo de la plataforma de venta, sobre las redes sociales, el marketing digital y en definitiva sobre todas las tareas necesarias para que la web sea operativa y genere beneficio.

6.- Existe un último motivo que, aunque resulte curioso, se da en muchos casos y por tanto hay que ponerlo encima de la mesa, es el “Me lo hace un amigo, o un familiar, o un vecino que sabe mucho de esto y no me cobra o me lo deja en un buen precio.”

En la mayoría de los casos el vecino, familiar o amigo no tiene la formación adecuada para hacer el trabajo, conoce un poco del tema pero en las reuniones familiares o en la piscina dice ser un experto, aunque luego no acostumbra a ser así y por tanto ante la mínima complicación técnica desiste y empieza a dar largas, total “para lo que me van a pagar”, además como suele ser un compromiso social, el llamémosle técnico, no se atreve a decir que no quiere o puede seguir y esta situación de inoperancia se alarga en el tiempo de forma casi indefinida, convirtiéndose en el punto 4.

Visto lo anterior parece una tarea casi titánica el conseguir que una empresa que opera en el mundo real pase a ser una empresa rentable en el mundo online, pero nada más lejos de la realidad, en el siguiente post veremos las ventajas, que son muchas.